Ahora más que nunca, debemos exigir lo que es nuestro

- No hemos de permitir esta situación
Que es tiempo de crisis es harto sabido por todos, pero la crisis no ha de servir de excusa a los empresarios para acabar perjudicando al asalariado. Os voy a poner un ejemplo.
Una amiga mÃa, de profesión, esteticista, estuvo trabajando unos dÃas en una empresa de belleza, una especie de franquicia que ha ido brotando como las setas. Como la muchacha es buena en su trabajo, no pasó mucho tiempo cuando recibió otra oferta para trabajar en la competencia. Con mejores condiciones y mejor salario. Como es lógico se decantó por esta última opción, ya que entre otras cosas le permitÃa poder ascender dentro de la empresa, al contrario que en la anterior además de tener los sabados libres (Pa mà más importante si cabe!).
Al dÃa siguiente avisó en su trabajo que en 15 dÃas marcharÃa. Su sorpresa fué, cuando al dÃa siguiente, a las 4 de la tarde (Ella terminaba su jornada laboral a las 18h), el jefe de personal le dijo que ya podÃa marcharse a firmar su finiquito en la sede central de la franquicia. Le ofrecieron una semana de vacaciones para no abonarle sus dÃas de vacaciones. Hasta aquÃ, todo normal.
La cuestión es que a parte le debÃan 20 horas extras, de unos dÃas festivos de navidad, que estuvo obligada a cumplir y que en un principio acordaron que se las pagarÃan a 8 euros, un precio ya de por sà bajo para los tiempos que corren.
Cuando llegó a las oficinas para firmar su finiquito, en horario de trabajo, pues habÃa sido obligada a dejar su jornada laboral a las 16h, la recibió el máximo responsable que en ese momento habÃa en la oficina, para después dejar la peor parte a un subordinado.
Aquà viene lo interesante, lo primero de todo es que esas horas no estaban en nómina, por lo que no cotizaron a la seguridad social, y lo segundo, le dijeron que o bien le pagaban 10 horas al precio estipulado de 8 euros o bien le pagaban las 20 a un ridÃculo importe de 5 euros.
Como no estaba de acuerdo, ejerció su derecho como trabajadora, y exigió que se cumpliera lo que se le prometió en un principio y se le abonaran las 20 horas a 8 €. El subordinado, acorralado y sin esperar esta respuesta, le dijo que no se las podÃa pagar, ya que no quedaba más dinero en la caja y a sabiendas que mi amiga era quien tenÃa la razón, se ofreció a pagarle el dinero de su bolsillo. Como es lógico, mi amiga se negó, pues sabÃa que ese dinero no se lo iba a devolver nadie al subordinado.
Ella se mantuvo en su postura, como todos deberÃamos hacer a pesar de que no todo el mundo, entre los que me incluyo, hubieran seguido por ese camino. Una de las estrategias de los empresarios de hoy en dÃa se basa precisamente en esto, en la debilidad del trabajador.
Finalmente, le pagaron 10 horas a 8 euros y 7h (ya que dos horas le fueron descontadas por haber terminado su jornada laboral antes para ir a firmar) a 5 euros. A pesar de insistir, acabó perdiendo dinero de todas formas.
Si bien era un importe pequeño, ese dinero le correspondÃa a ella y no a la empresa. La sociedad no es más que un juego con sus reglas y cuando una empresa decide jugar, que normalmente juega a ganar, debe también saber perder y acotarse a las normas. No hemos de permitir, y ahora más que nunca, que una entidad, por muy grande que sea, nos quite lo que es nuestro haciendo gala del abuso de la autoridad.
De tu amiga deberÃa tomar ejemplo mucha gente. Lo malo, por desgracia, es que muchas empresas aprovechan la crisis para abusar de sus trabajadores: les niegan las subidas de sueldo que les corresponde, se inventan EREs para poder despedir más barato, recortan derechos y amenazan con despidos ante cualquier queja por parte de los empleados.
Es indignante y frustrante, sobre todo cuando eres representante de los trabajadores pero sin un control por parte de los que mandan… los empresarios campan a sus anchas en tiempos de crisis
Tu amiga es un crack! Aunque quizas se quedo corta y tendria que mandarle unos rusos a que les enseñen lo que es ROBAR! Usureros, que son todos unos malditos usureros!